No soy el que busca ser el centro de atención.
Soy más bien el que hace que las cosas pasen detrás del escenario.
Tengo 40, estoy cansado de lo superficial y bastante en paz con quien soy hoy. Me gusta el trabajo bien hecho, las charlas sin exagerar y las personas que no necesitan actuar para gustar.
Disfruto lo simple cuando es genuino: un café, una caminata, una conversación que no se fuerza. No corro detrás de nadie ni prometo nada que no pueda sostener.
Me interesa conocer a una
mujer real, con sensibilidad y carácter, que valore la calma, el humor seco y la conexión sin poses. Si buscás algo auténtico, sin ruido innecesario, quizá tengamos algo para charlar.