Soy un
hombre sincero. Mi planteamiento aquí se dirige a un tipo de
mujer muy específico: aquella a la que le importa más el aspecto interior que el exterior, que sea como yo soy: decente, honrada, leal y fiel. No concibo opción alguna que vaya en sentido contrario.
Digo que no soy una persona superficial, aunque desde luego tampoco pedante ni jactanciosa; me quedo con mi sencillez, aprendida tras duras batallas vitales.
Tampoco busquen en mí a alguien pudiente, porque no lo soy. Soy autosuficiente, eso sí.
Cordiales y respetuosos saludos.
Antonio.
P.D.:
Después de varios días en esta red social (felicito a sus creadores) he visto cómo he coincidido con perfiles femeninos en cuanto a afinidades expuestas, pero ni una respuesta a mis mensajes. Empiezo a pensar que incluso a nuestras edades, se prioriza el físico sobre el resto anhelado, lo cual no deja de ser contradictorio.
Mejor poner al principio: "primero, que el hombre sea muy guapo". :-) :-) :-) Y los feos entonces, ya ni escribimos.